was successfully added to your cart.

La ingeniería Kansei de los productos

Hoy en día la búsqueda de un producto que cumpla nuestras exigencias resulta sencillo dados los innumerables medios de acceso a los mismos. En la elección suelen prevalecer aspectos como la funcionalidad, ubicación, destino, seguridad, concordancia y precio. Pero todos estos componentes en la toma de decisión incluyen aspectos altamente sensitivos que no debemos menospreciar y que en último término se convierten en el auténtico motor en la elección.
Son numerosas las disciplinas que estudian desde su concepción cómo va a interactuar un producto con sus potenciales usuarios. Las metodologías ergonómicas buscan la mejor adaptabilidad en la fase de diseño para convertir el producto en aquello que se aproxime a las necesidades percibidas y reales de sus clientes. El confort, la movilidad de los elementos que lo integran, la calidez de los materiales, todas y cada una de sus características son analizadas desde el punto de vista ergonómico para trasladar sus componentes a las funcionalidades antropométricas de las personas.

Para la diseñadora neoyorquina Valerie Pettis, el diseño es la búsqueda de un equilibrio entre el negocio y el arte; el arte y el talento; la intuición y la razón; el concepto y el detalle; la alegría y la formalidad; el cliente y el diseñador; el diseñador y el impresor; el impresor y el público.
Históricamente, la evolución sufrida en el siglo pasado respecto a los métodos de fabricación y la búsqueda de la calidad adecuada, modificaron sustancialmente las técnicas de análisis de calidad y excelencia del producto. Desde la selección unitaria de cada uno de los objetos, pasando por la seriación y por último la introducción de factores de análisis más allá del producto, han aportado unos instrumentos veraces que por una parte reúnen las expectativas de clientes externos y por otro lado integran en la producción a los clientes internos.
Sin embargo, quiero destacar una metodología de diseño que añadió nuevos valores altamente sensoriales que buscan conquistar emocionalmente al cliente. Se trata de la metodología KANSEI (etimológicamente el término se divide en dos KAN: sensación y SEI: sensibilidad). En palabras de su creador, Mitsuo Nagamachi, la ingeniería Kansei es una metodología de desarrollo de productos orientada al usuario, que establece procedimientos para traducir las percepciones, gustos y sensaciones de productos existentes o conceptos, en términos de soluciones y parámetros de diseño concreto. Así encontramos términos que aúnan esta definición como son: sentimientos, estética, sentido, emociones, sensibilidad, intuición y afectos.

El objeto de la Ingeniería Kansei es recoger las necesidades emocionales de los clientes, establecer modelos matemáticos de cómo dichas necesidades conectan con aquellos y los introduce en el proceso de fabricación de los productos. Esta metodología es aplicable a todas las disciplinas de diseño orientadas a satisfacer necesidades de clientes, tanto en el plano industrial como en el diseño gráfico o en el diseño multimedia.
En la toma de decisiones, esta ingeniería emplea todo tipo de métodos, desde el brainstorming, hasta la estrategia de las características del producto, pasando por la técnica de los atributos forzados. La semántica diferencial añade los valores a destacar en los equipos y de ahí se seleccionan los componentes que deben reunir los productos acabados.
Esta metodología sensitiva es aplicada a los productos de la firma Unamo Design. En palabras de su creador, UNAMO “es el cuerpo de una idea que viaja con una caja por corazón, donde alguien le introdujo tres colores y tres formas para que nunca se aburriera”. Su componente emocional se observa en cada una de sus creaciones, una apuesta que le ha hecho merecedor de numerosos reconocimientos a nivel nacional e internacional.

Sus ejes semánticos les confieren a sus productos comodidad y funcionalidad que respondan a las expectativas del cliente. La integración emocional se encuentra en todo el proceso de creación. Desde la idea del diseñador, la elección de materiales textiles, el tratamiento de las maderas, su ensamblaje en el proceso de fabricación, hasta la obtención del producto final, recogen los valores esenciales y semánticos que definen la metodología Kansei.
Todo un conjunto de descriptores que ensalzan los valores personales de los productos UNAMO cuyo espíritu creador los define como “muebles que alimentan el alma sólo con verlos, muebles que alimentan la vida sólo con utilizarlos”.